Mariana Flores
Padres de familia y tutores abarrotaron el Centro Histórico de Puebla en busca de los últimos útiles de la lista, así como mochilas, ropa y calzado.
En un recorrido por la 8 Poniente, desde el corredor 5 de Mayo hasta la 6 Norte, se constataron largas filas en las diferentes papelerías de la zona, así como congestión vehicular en medio de la lluvia del domingo.
Debido a las medidas sanitarias por la pandemia de coronavirus, los locales recibieron sólo una persona por familia, lo que ocasionó aglomeraciones en las calles.
De acuerdo con varios padres de familia, pese a que no todos los estudiantes acudirán de forma presencial, fue necesario comprar desde plastilina y pegamentos hasta libretas y diversos materiales auxiliares.
Añadido a los útiles, también un kit anti-COVID con gel antibacterial, careta, cubrebocas y material sanitizante.
La más alta afluencia de personas –entre ellos, niños y adolescentes– ocurrió en las calles 2, 8 y 10 Poniente, en especial por la presencia de vendedores ambulantes, quienes también ofrecían productos de papelería y cubrebocas.
“Es que este año sí está difícil, no hay chamba y aunque digan que no, sí tuvimos que pagar las inscripciones. Yo tengo tres hijos y hay que comprar zapatos, uniformes, los útiles y, ahora, hasta el dichoso kit de limpieza. Fueron como 5 mil pesos de un jalón”, comentó Rogelio Hernández, padre de familia.
También Rosa Álvarez, madre de un menor de edad que se iniciará el primer año de primaria, comentó que su gasto fue de 3 mil pesos.
“Pues sí sale bien caro ahorita, más que mi hijo apenas va a entrar a la primaria. Yo mejor compro paquetes de cubrebocas, porque seguro se lo va a andar quitando. También nos pidieron cooperación, además de la inscripción, para comprar los termómetros y el gel antibacterial del salón”, señaló.
Gabriela Martínez, mientras esperaba afuera de una de las papelerías, comentó que desde hace dos semanas ella y su esposo estuvieron buscando los mejores precios, pues este año es más complicado para su presupuesto.
“Todo está más caro y a eso súmale que nos quedamos sin chamba mucho tiempo. Nosotros tenemos tres hijos, dos de primaria y uno de secundaria. Y pues a los tres, todo: la mochila, los útiles, los zapatos, tenis y el material sanitizante. Yo creo que me gasté como unos 10 mil pesos en estas tres semanas”, dijo.
En las zapaterías, comerciantes calcularon que esta semana las ventas aumentaron 60%.



