“Un aborto es un crimen, no hay peor violencia que la que ejerce la propia madre que realiza con la criatura que lleva en su seno” sentenció durante la misa dominical el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, la vida es sagrada y pidió respetar la vida.
El arzobispo también recordó que las noticias de niños desparecidos o asesinados,” esos feminicidios y abortos son crímenes no se les puede llamar de otra forma, pidió no añadir más muerte a la muerte, no más dolor a las familias que han sufrido”.
Al terminar la misa dominical, el arzobispo pidió a l ciudadanía mantener las medidas sanitarias indicadas por el sector salud, usar el cubrebocas y lavarse las manos con frecuencia, cuidando la salud y la vida de los demás, explicó que los médicos y el público en general están cansados, pero depende de cada uno el cuidado.
Más tarde, Francisco Javier Martínez Castillo, vocero de la Arquidiócesis, agregó en un comunicado que el derecho fundamental a la vida comienza desde la concepción, cuando se genera un ser humano con ADN único y singular distinto al de sus padres.
Agregó que no se puede hablar del aborto como un tema de salud pública, pues no se trata de una enfermedad, además que nunca será seguro, porque siempre hay riesgos y posibles secuelas.
En tanto, el Consejo Diocesano del Apostolado de los Laicos pidió enfocar esfuerzos de gobierno y sociedad a combatir la epidemia de COVID-19, inseguridad, delincuencia y desempleo.


