No hace falta aclarar que el novio es sastre; se ve en el largo perfecto de su pantalón, el trozo perfecto de puño derecho de la camisa por fuera, el pañuelo en perfecto doblez.
Trabajaba en la antes Maximino Ávila Camacho, hoy Juan de Palafox, límite del barrio de Analco.
La foto es propiedad de la madrina: la chica del vestido blanco con fistol y cinturón delgado rojos, del lado de la novia. Por la puerta del templo se ve, a lo lejos, la Catedral.
Fotografía e historia: J. Carlos Rodríguez Glez.


