Este edificio fue hecho para convento jesuita de San Javier, inaugurado en 1743. La imagen está tomada desde la 3 Poniente.
Ahí donde se ve el escombro funcionó el cementerio construido para sepultar a quienes fallecieron por la epidemia de cólera morbus.
Recibió cuerpos desde el 26 de agosto de 1933 y para el 31 de diciembre sumaban 3 mil 49 en una ciudad de 40 mil habitantes.
Los investigadores Elsa Malvido y Miguel Ángel Cuenya indican que los cadáveres eran llevados en carretas, amontonados.
Imagen: cortesía México en fotos


