En la década de los años 50, la 4 Poniente, entre la 3 y 5 Norte, no sólo lucía una gran actividad comercial, sino vistosos automóviles.
Los poblanos solían recorrerla para comprar ropa y juguetes.
A la mitad de esta avenida se encuentra el Callejón del Variedades, llamado así porque desembocaba en el cine del mismo nombre.


