En 1820 ve la luz La Abeja Poblana, fundado por Juan Nepomuceno Troncoso Bueno.
Fue editado en el taller Imprenta Liberal, que tenía junto con su hermano José María, quien era sacerdote.
Surgió en respuesta a la necesidad de tener libertad de expresión, en una época donde la autoridad era “inestable y prepotente”.


