Nueve están sentadas y dos de pie, entre los trabajadores que dirigen el movimiento que pugna por salarios justos, reducción de la jornada laboral –que entonces era hasta de 16 horas diarias–, atención médica y prestaciones indispensables.
Es 1920 y talleres y fábricas pagan hasta 50% menos a las mujeres respecto de los varones.
Imagen: Cortesía México en fotos


