Se le llama así a la serie de ataques violentos perpetrados contra los judíos en la Alemania nazi durante la madrugada del 10 de noviembre de 1938.
Este evento marcó un punto de inflexión en la persecución sistemática y es considerado un preludio al Holocausto.
La violencia desatada durante esta noche tuvo su origen en el asesinato de Ernst vom Rath, un funcionario alemán de la embajada en París, por Herschel Grynszpan, un joven judío polaco.


