Así se intituló la hoy olvidada película que como fotógrafo tuvo ni más ni menos que al gran maestro de la lente Gabriel Figueroa.
Dirigida por Francisco del Villar, la producción reunió a celebridades de la época como Fernando Soler, Kitty de Hoyos, Alicia Bonet, María Elena Marqués, Juan Ferrara y Julio Alemán, quien en la foto aparece en la fuente de “El Parián”, el mercadito de artesanías y recuerdos típico de Puebla.
La anécdota de la cinta, estrenada el 11 de enero del (convulso) 1968, es tan banal como insulsa: Un ángel en la ciudad de “Los Ángeles” debe conceder tres deseos para ganarse sus alas.
A partir de ahí, todo –y nada– sucede.
Pero Puebla, nuestra Puebla, la hermosa Puebla, luce como nunca: joven y jovial – que no es lo mismo–, fresca, orgullosa, y sobre todo digna.
La Puebla que todos amamos, con todo y sus ángeles de celuloide.
Fotografía: David Ramírez Buitrón


