En pleno centro de Puebla, a un costado del Portal Hidalgo, la firma Ericsson construyó un tipo de arco simulando un robot, que en su pecho tenía grabada la leyenda “Teléfonos Ericsson”.
La imagen contrasta con los vehículos del año 1930. Además, tenía un disco marcador en el centro. Entre sus manos, sostenía el nuevo modelo de teléfono y bajo la estructura que abarcaba todo el ancho de la calle pasaban los autos.
Fotografía: El Expediente de Puebla


