Hace 110 años, el Teatro Principal, el más antiguo de América Latina, se encontraba abandonado y en ruinas.
Sus puertas abrieron por primera vez en 1761.
Años después, en 1902, sufrió un incendio, tras el que fue cerrado temporalmente.
Hubo la propuesta de derribarlo y poner en su lugar una gasolinera. Fue restaurado y reinaugurado en 1940.


