Recién casado con Amalia Solórzano –cuyos padres se habían opuesto a la boda celebrada el 25 de septiembre anterior–, en 1932 el general Lázaro Cárdenas del Río aceptó el puesto de comandante militar en esta entidad.
Venía de haber gobernado Michoacán por cuatro años, siendo uno de los veteranos de la Revolución más jóvenes del país, de presidir el Partido Nacional Revolucionario por un año y de haber sido secretario federal de Gobernación en 1931, en el gabinete del presidente Pascual Ortiz Rubio.
Para 1933 regresaría como secretario de Guerra y Marina y ocuparía la silla presidencial en 1934.


