Un día igual a hoy, en 1938, el presidente de la República Lázaro Cárdenas y el gobernador de Puebla Maximino Ávila Camacho asisten como testigos del pacto de no agresión que suscribieron las centrales obreras CTM –aliada del cardenismo– y la CROM, dominante en la región fabril de Atlixco, con las textileras que formaban el poderoso corredor que se encontraba en pleno auge y en enconado pleito por el control del sector obrero.
Fotografía: Archivo General de la Nación


