Aquí puede verse la fachada original del Panteón de la Piedad, que caminó a contracorriente del gobierno angelopolitano: a finales del siglo XIX, este último construía cementerios fuera de los atrios, en zonas del Estado, para evitar contaminación en radio urbano y en 1892 inició la construcción de este sitio, reservado para difuntos que profesaran la fe católica, a fin de evitar los mismos lugares donde descansan restos de feligreses de otros credos.
Foto: cortesía Puebla Antigua


