Claudia Espinoza
Puebla se colocó en quinto lugar nacional en denuncias por trata de personas en los primeros cuatro meses de 2023.
En 30 días sumó cuatro casos para terminar abril con 26, informó la organización civil Causa Común en el estudio “Análisis de los registros de incidencia y posibles manipulaciones”.
La entidad reportó un aumento de 160% de incidencia en este delito en comparación con el primer cuatrimestre de 2022, cuando se registraron 16 denuncias, detrás de Estado de México (58 víctimas), Ciudad de México (46), Sinaloa (44) y Quintana Roo (44).
En diciembre de 2019, el gobierno poblano realizó un diagnóstico sobre este delito como parte de las acciones por alerta de género en 50 municipios para determinar cómo hacerle frente.
En su texto, concluyó que la trata “responde a la ola de violencia que se ha vivido en el país durante los últimos 10 años” y que Puebla dejó de ser estado de tránsito y se volvió “asentamiento de grupos criminales”.
Causa Común indicó que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hace desgloses, por los que la cifra de víctimas de trata de personas podría elevarse.
Ello, debido a que hay una subcategoría de “otros delitos contra la vida” que podría contener e invisibilizar casos de este delito.
“Cuanto más se agreguen subcategorías, más fácil es disimular su importancia relativa. El impacto político de esta criminalidad de alto impacto se diluye aún más si se clasifican con etiquetas ambiguas sin un significado preciso”, asienta el documento de la organización.
Pobreza y marginación, nido del delito
Las autoridades estatales detectaron en 2019 que los municipios de Izúcar de Matamoros, Huauchinango, Tehuacán, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula, Tepeaca, Amozoc, Cuautlancingo, San Andrés Cholula, Teziutlán y Atlixco han registrado más casos de trata de personas, sobre todo en zonas con menos ingresos y mayor marginación.
En 2012, el entonces Instituto Poblano de las Mujeres realizó un estudio sobre el tema y entrevistó a poblanos sobre posibles causas en este delito.
En Ajalpan, mujeres indígenas señalaron que madres de familia son golpeadas en forma constante por los esposos, dados a gastar el dinero de los programas sociales en alcoholizarse, situación que genera que ellas huyan del hogar o queden susceptibles a bandas dedicadas a la trata; las niñas se embarazan desde que terminan la primaria.


