Por: Mariana Flores
Un escenario de guerra es lo que se observa en la “zona cero” de la explosión en la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, resultado de una toma clandestina de Gas LP que le arrebató el patrimonio a 45 familias, y parte del mismo a 139 más.
Fue el secretario de Infraestructura del estado, Juan Daniel Gámez Murillo, quien explicó que se delimitaron dos perímetros para el recuento de las afectaciones a las viviendas.
En el primero, que contempla una extensión de 9 mil 895 metros cuadrados, 45 viviendas resultaron en colapso total. Mientras en el segundo perímetro, que es más alejado del punto de la explosión y comprende 28 mil 65 metros cuadrados, se detectaron 107 viviendas más con daños en la infraestructura.
El gobernador, Miguel Barbosa Huerta, aseguró que su administración se encargará de la reconstrucción de los domicilios de las 45 familias que perdieron su patrimonio, en tanto que de las 139 viviendas restantes, se trabajará en su restauración.
“Vamos a reconstruir. El tema de la reubicación es el que no podemos definir de manera precisa, pero vamos a reconstruir las viviendas perdidas”, aseveró.
Además anunció que se habilitarán centros de acopio para recaudar víveres destinados a las familias de los damnificados por el siniestro ocurrido la madrugada del domingo.
ENCUENTRAN OTRA TOMA
Ahora al norte de la capital poblana, elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional hallaron otra toma clandestina de Gas LP.
Los hechos se dieron en un domicilio de la calle Nardos, luego de recibir algunos reportes ciudadanos.
La unidad 485 de Protección Civil Municipal acudió al lugar y realizó mediciones de gases y descartó fuga de combustible.
La zona quedó resguardada por policías estatales, mientras personal de Guardia Nacional y Pemex arriban para las acciones correspondientes


