La periodista Lydia Cacho Ribeiro confirmó la detención del exgobernador de Puebla, Mario Marín y recalcó que luchará por todas las víctimas de la Pornografía Infantil.
A través de su cuenta de Twitter, explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) le notificó sobre la captura del político priista en una vivienda de Acapulco en el estado de Guerrero.
“La @FGRMexico me avisó en cuanto detuvieron al ex gobernador #MarioMarin escondido en Acapulco. Llevo 14 años buscando justicia por haber sido torturada por este cómplice de redes de #PornografíaInfantil Vamos por todos. Manos palma contra palma”, escribió.
La @FGRMexico me avisó en cuanto detuvieron al ex gobernador #MarioMarin escondido en Acapulco. Llevo 14 años buscando justicia por haber sido torturada por este cómplice de redes de #PornografíaInfantil Vamos por todos. 🙏🏼 pic.twitter.com/LJX0qXZY8v
— Lydia Cacho (@lydiacachosi) February 4, 2021
EL INICIO DEL CASO
Hace 14 años, el libro “Los demonios del edén”, escrito por Cacho Ribeiro dejó al descubierto una red de explotación sexual de menores donde salieron a relucir varios nombres de empresarios, uno de ellos Kamel Nacif, otro prófugo de la justicia.
El también llamado “Rey de la Mezclilla” por su emporio textilero que abarcaba Puebla, Tlaxcala, Chiapas, Quintana Roo, Estados Unidos y hasta Hong Kong, interpuso una denuncia contra la escritora por difamación y calumnias, por lo que en diciembre de 2005 fue detenida en Cancún y traslada al estado de Puebla.
Durante el traslado, Cacho Ribeiro sufrió presuntamente actos de tortura por parte de los agentes, sin embargo la periodista logró su libertad tras pagar una fianza de 106,000 pesos, pero el proceso legal en su contra duró más de un año.
Un año después, en 2006 fue revelado un audio en el que Nacif Borge le agradecía a Marín Torres la detención de la periodista y haberle dado un “coscorrón”, por lo que le enviaría dos botellas de coñac.
La escritora no se quedó callada y contrademando por el delito de tortura, sin embargo en 2008 un juzgado penal le negó emitir una orden de aprehensión contra los policías señalados, bajo el argumento de que no se acreditaba el cuerpo del delito.
Por 12 años Cacho Ribeiro mantuvo una lucha en tribunales y fue hasta 2018 cuando el Comité de Derechos Humanos de la ONU, por primera vez en su historia, emitió una resolución contra el Estado mexicano, en oposición a lo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación había determinado.
El 30 de noviembre de ese año, la periodista fue puesta bajo custodia de escoltas armados y se le entregó un chaleco antibalas, y en enero de 2019 recibió una disculpa por parte del Estado mexicano.
El 11 de abril del 2019, el Primer Tribunal Unitario de Cancún giró cuatro órdenes de aprehensión contra Marín, Nacif, Hugo Adolfo Karam Beltrán, exjefe de la Policía Judicial de Puebla, y Juan Sánchez Moreno, exdirector de Mandamientos Judiciales del estado.
El 24 de marzo del 2020 y tras una investigación por lavado de dinero, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ordenó congelar las cuentas de Marín Torres, Nacif Borge y Karam Beltrán.
Un mes después, el 24 abril del 2020, el exmandatario priista solicitó un amparo para no ser detenido, Al considerarse “población de riesgo” de contraer Covid-19, lo que fue denunciado por la periodista.


