La marea púrpura recorrió las principales calles de la Ciudad de Puebla para exigir a las autoridades justicia por los feminicidios y las desapariciones de mujeres en el estado.
Desde niñas, hasta mujeres de la tercera edad con banderas moradas, pancartas y gritando consignas recorrieron el Centro Histórico hasta llegar a la Fiscalía General del Estado (FGE) para visibilizar la falta de resultados de las autoridades en los temas de violencia de género.
La marcha se dividió en dos contingentes, uno que salió de las oficinas de la Comisión de Derechos Humanos Estatal y la otra se dio cita en inmediaciones de la FGE.
Ambas con el mismo objetivo: gritar por las que ya no están; las mujeres víctimas de feminicidio, desaparición forzada o a manos de la violencia machista.
En el camino, algunas de las integrantes realizaron pintas a las paradas del RUTA, así como a la Catedral, donde ya las esperaban un grupo de hombres y mujeres quienes impidieron que las manifestantes ingresaran al templo.
Otro grupo se detuvo en el Congreso del Estado y pintó la fachada, además de quemar la puerta principal del edificio. Al respecto, el resto de mujeres que llegó a la plancha del Zócalo criticó está acción, pues uno de los acuerdos fue no realizar ni permitir altos vandálicos.
A los contingentes también se unieron los familiares de víctimas de feminicidios como Mara Castilla, además de integrantes del Colectivo La Voz de los Desaparecidos, quienes horas antes se manifestaron en la FGE y las oficinas de la Comisión Estatal de Búsqueda.





