Claudia Espinoza
En Puebla, la tradición del Día de Muertos se mantiene viva en los hogares, donde las familias montan ofrendas para honrar a sus seres queridos.
Este 2025, el costo promedio de los altares es de mil 750 pesos, aunque el monto varió según el tamaño y los elementos incluidos.
Los poblanos señalaron que comenzaron a colocar sus altares pese al aumento de precios, que este año alcanzó hasta un 10 %. Las frutas fueron los productos que más se encarecieron, lo que incrementó el gasto total. En comparación con el año anterior, las familias destinaron entre 150 y 200 pesos adicionales.
Para reducir gastos, muchos optaron por reciclar materiales como papel picado y veladoras, o por elaborar altares más pequeños debido a la falta de espacio. Sin embargo, el compromiso con la tradición permanece intacto, reforzando el vínculo emocional y cultural con los difuntos.
Christian Alfredo Cruz Colín, académico de la Ibero Puebla, destacó que el Día de Muertos es una oportunidad para reconectar con la memoria colectiva y familiar.
Las ofrendas, explicó, son espacios simbólicos donde se honra la historia y las ausencias.
El especialista subrayó que más allá del aspecto económico, lo esencial es el acto de recordar. Consideró que el altar representa una forma de resistencia cultural y una manifestación del afecto, mientras que la tradición fortalece la identidad comunitaria y el sentido de pertenencia.


