Diana López Silva
En la misa del Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Tomás López Durán, pidió por el descanso de quienes han muerto a causa de las injusticias, la corrupción, la persecución y por los niños abortados.
En representación del arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, el obispo auxiliar encabezó la celebración del primer domingo de Pascua, con una homilía en la que elevó peticiones por las víctimas de distintas formas de violencia.
Dedicó un momento especial para orar por el eterno descanso de Rafael N., menor que falleció en Puebla, víctima de violencia intrafamiliar.
También pidió por el periodista veracruzano desaparecido, Ángel Amaya Castillo, “por todos los desaparecidos y sus familias, por las madres y los padres buscadores”.
En el Domingo de Resurrección los creyentes celebran la victoria de Jesús sobre la muerte, al salir del sepulcro.
Es considerado un día de gran alegría y el más importante para los católicos, incluso por encima de la Navidad, según la Arquidiócesis.
En la Misa de Vigilia Pascual, celebrada la noche del sábado anterior, se bendicen los cirios pascuales y el agua.
Quienes no pudieron asistir por la noche llevan sus cirios durante el día para que sean bendecidos y encendidos con el cirio pascual del altar, el cual permanecerá ahí durante los 50 días que dura la Pascua.


