Clínicas de salud mental han reportado un incremento de 22 % en consultas relacionadas con adicciones virtuales durante los primeros dos meses del año
Claudia Espinoza
El Mundial de futbol 2026 no solo mueve pasiones en las canchas, también está moviendo dinero en el mercado de apuestas en Puebla. Lo que para muchos es una emoción compartida, para otros se ha convertido en una adicción digital con consecuencias devastadoras: pérdida de empleo, deserción escolar, depresión y conflictos familiares.
Según datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), Puebla es uno de los estados con menor endeudamiento público per cápita en el país, con apenas 635 pesos por habitante.
Sin embargo, esa disciplina fiscal contrasta con el endeudamiento privado de los sectores más jóvenes.
Clínicas de salud mental en Puebla capital han reportado un incremento del 22 % en consultas relacionadas con adicciones digitales durante los primeros dos meses de este año, en el que se desarrolla el Mundial.
Datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025 estiman que en el país existen alrededor de 4 millones de apostadores, de los cuales más de 249 mil ya presentan problemas graves de juego.
Además, 6.9 % de los adolescentes participó en algún juego de azar durante el año pasado, y, de ellos, 7 % ya identifica problemas de adicción, con una incidencia mayor en hombres (9.7 %) que en mujeres (1.5 %)
La mayoría de pacientes son hombres de entre 18 y 30 años, estudiantes universitarios o empleados del sector servicios. El perfil se completa con un síntoma recurrente: ansiedad post apuesta, insomnio y episodios de depresión tras pérdidas significativas.
ADICCIONES DIGITALES
En Puebla, el 22 % de las consultas en salud mental es una cifra general por adicciones digitales; el trasfondo incluye a una población joven que ya presentaba altos niveles de riesgo.
El 19 % de la población poblana es altamente vulnerable a contraer algún tipo de adicción.
José Luis Ramírez, investigador de la Facultad de Psicología de la BUAP, advierte que la ludopatía en Puebla se está transformando en una adicción digital.
Señala que el Mundial intensifica la exposición y la presión social, y que los jóvenes universitarios son el grupo más vulnerable.
Considera urgente que las universidades implementen programas de prevención y acompañamiento psicológico.
Encuestas aplicadas por el Observatorio de Juego Digital de la BUAP, con corte a mayo de 2026, revelan que uno de cada tres jóvenes poblanos que apuesta en plataformas digitales ha solicitado préstamos informales, ya sea con amigos, familiares o aplicaciones de crédito exprés, para seguir apostando.
Además, 30 % de los ingresos mensuales de los apostadores habituales se destina a apuestas deportivas durante el Mundial, en detrimento del ahorro y pago de servicios básicos.
APOYOS PSICOLÓGICOS
La UDLAP y la UPAEP cuentan con servicios de consejería psicológica, pero no con campañas específicas contra la ludopatía deportiva.
La Secretaría de Salud de Puebla reconoció en una respuesta a una solicitud de información que no existen cifras oficiales sobre ludopatía en el estado, lo que dificulta dimensionar el problema y diseñar políticas públicas.
SIN CONTROL
Javier, un joven que durante una década ha vivido atrapado en el infierno del juego. Comenzó a los 18 años con apuestas deportivas, un hábito que rápidamente escaló a los juegos de azar y los casinos.
A pesar de haber perdido su empleo, sus ahorros y el contacto con su familia, Javier aún conserva la ilusión de que su “estrategia” y la “suerte” le permitirán recuperarse.
Admite que en contadas ocasiones ha llegado a ganar hasta 900 mil pesos, pero esas victorias efímeras son la excepción en una vida marcada por pérdidas constantes y una espiral de autodestrucción.
Su percepción es que, a pesar de haber “tocado fondo” en múltiples ocasiones, nunca es suficiente para detenerse.


