René Valencia
Desde 2011 al primer trimestre de 2020 no se ha detenido a delicuentes por trata de personas en el estado de Puebla pese a que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene abiertas 15 averiguaciones previas y carpetas de investigación por este delito en la entidad.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) afirma que en la entidad, de 2012 a 2017 hubo 500 víctimas de explotación sexual y prostitución ajena.
Desde 2014, Puebla se ubicaba en segundo lugar nacional en frecuencia de este delito, después de Chiapas y para 2019 fue tercer lugar, tras Estado de México.
De 2016 a 2017 hubo sólo 28 carpetas de investigación, tras 90 iniciadas en 2015. En 2014 fueron 148.
En total, son 403 casos denunciados en seis años. Ayer, Día Mundial contra la Trata de Personas se señaló en este diario que aunque en el país el engaño más frecuente de delicuentes es aún el enamoramiento (54%), la oferta de empleo inmediato duplicó la incidencia durante la pandemia por coronavirus y equivale a 16% de los casos.
Las mujeres de alrededor de 16 años son el principal objetivo de los tratantes, señala el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México.
El Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (Ovigem), hace hincapié que la trata no sólo tiene como fin la explotación sexual sino que va de la esclavitud laboral por deudas hasta la presión para pedir limosna o la adopción de niños para administrar herencias.
En los municipios limítrofes de Puebla con Tlaxcala, zona de alerta por la agudización del tráfico de personas, se concentran los casos de mujeres desaparecidas y que no han sido localizadas desde el año pasado hasta marzo.
En la Fiscalía General del Estado de Puebla, de enero a junio de este año, hay dos casos de trata de personas en todo el estado.
La CNDH enfatiza que la diferencia alta entre número de víctimas y denuncias se explica al saber que quienes padecen la trata no saben que es un delito, primero, y luego tener oportunidad y valor para pedir ayuda.


