El castigo y la venganza que ejercen contra su expareja los padres que incumplen el pago de la pensión alimenticia, y las carencias a las que someten a sus hijos con ello es violencia contra la mujer.
Así lo definieron los diputados de la Comisión de Igualdad de Género, y ayer aprobaron reformas a la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia a fin de que el padre de familia omiso en el pago de manutención sea considerado agresor y transgresor de esta ley.
Basaron la propuesta en que el hombre que no paga la pensión alimenticia a la expareja ejerce abuso de poder, discriminación, pone a la mujer en desventaja y la somete, junto con los hijos, a menor calidad de vida, y transgrede el derecho básico a la subsistencia.
Además, por medio de la pensión alimenticia los varones ejercen control sobre la conducta de la expareja, aseguró el diputado Miguel Trujillo de Ita, quien propuso las modificaciones a la ley, y “casi siempre eso antecede a una agresión física”.
“Muchas veces ocurre la omisión de los padres cuando son las mujeres quienes terminan la relaciona de pareja en contra de la voluntad del agresor; la falta de pago causa estrés psicológico y deja en alta vulnerabilidad a los hijos”, sostuvo.
La diputada Mónica Lara Chávez subrayó que la adición de esta conducta como violencia contra mujeres permite que se deje de normalizar agresiones como impedir a las parejas trabajar o dejar sin dinero para comer o vestirse.
“La falta de dinero provoca que las mujeres regresen a la casa con el agresor y se someten al círculo de violencia”, aseguró.


