Bajo la máscara del supuesto amor se esconde a menudo violencia física, psicológica, digital e incluso sexual, coinciden especialistas, quienes advierten que todo puede empezar con un empellón, escalar a la fiscalización de cada acción que realiza la víctima y terminar incluso en el extremo del feminicidio.
Departamentos de Gestión con Perspectiva de Género de la Universidad Iberoamericana, el Instituto Politécnico Nacional, entre otros, advierten cómo escala en tres etapas la violencia durante el noviazgo, los primeros 10 puntos en un termómetro de 30 son: bromas hirientes, chantajear, engañar, aplicar la ley del hielo, celar, culpabilizar, descalificar, ridiculizar, humillar en público, amenazar, controlar contactos, vestimenta y dinero.
En una segunda etapa se observa: destrucción de artículos personales, tocar sin consentimiento, caricias agresivas, golpear “jugando”, pellizcar, empujar, jalonear, cachetear, patear, encerrar o aislar. La tercera clasificación y la más grave es ser amenazada con objetos o armas, advertencias de muerte, relaciones sexuales forzadas, abuso sexual, violación, mutilación y asesinato.
El miedo a no denunciar la violencia se basa en que el agresor utiliza la posición de poder y autoridad para ejercer dichas acciones y poniendo a la víctima a elegir entre su seguridad, documenta el Centro Nacional de Estados Unidos de Recursos para la Violencia Sexual.
No obstante, las redes sociales se han convertido en un medio para denunciar y buscar ayuda. Actualmente en Puebla, el gobierno advierte que atenderá los señalamientos que surgen en redes sociales contra Ricardo Forcelledo, un joven que ha recibido una cascada de acusaciones por violencia contra mujeres.
INVALIDADAS POR PAREJA
La maestra y responsable del Observatorio de Violencia Social y de Género en la Universidad Ibero, Ana Laura Gamboa Muñoz, dijo a Crónica Puebla que la violencia contra la mujer se traduce en invalidar –inicialmente por parte de su pareja– los comentarios o ideas que tiene, crear una alianza con su familia para responsabilizarla por las emociones propias del hombre.
Argumentó que lo anterior se interpreta como feminicidio íntimo, donde el sujeto empieza a fiscalizar a su pareja, maneja sus contraseñas de celular y redes. “Revisan los comentarios, quiénes le dan like y quiénes no, todo se trata de una estrategia para chantajearla, manipularla”, dijo la especialista.
Por su parte, la diputada local del Partido Revolucionario Institucional y presidenta de la Comisión de Equidad de Género del Congreso del Estado, Rocío García Olmedo, señaló que los delitos en contra de las mujeres deben investigarse con perspectiva de género, pues garantizaría una justicia pronta y expedita en favor de este sector que sufre varias modalidades de violencia.
Mencionó que existen diversas formas de violencia en el noviazgo como físico, sexual, psicológico, digital, que en el caso citado líneas arriba, deben investigarse de manera conjunta para saber el tipo de relación que tenía con su pareja sentimental.
Señaló que si existiera la investigación con perspectiva de género, se podría hacer justicia en favor de las mujeres que sufren de violencia en el noviazgo, que en ocasiones acaba en feminicidio que se castiga con 60 años de prisión y 70 cuando la mujer está embarazada.
“Es algo que impulsamos muchísimo, con el propósito de acercar el acceso de la justicia pronta y expedita, no es fácil, lo entiendo, pero se tendrían que aplicar ciertos protocolos con perspectiva de género”, afirmó la legisladora.



