Claudia Espinoza
Imágenes obtenidas de videocámaras instaladas en vestidores de tiendas de ropa y baños públicos alimentan a por lo menos tres grupos de Telegram que perpetran agresión sexual.
Los delincuentes operan desde esos sitios con la complicidad de los empleados.
También se difunden imágenes ilegales tomadas con teléfonos celulares y otros dispositivos en paradas y unidades de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA).
Víctimas de estos ciberdelitos precisaron a este diario la operación de los grupos Packs Cholula, Packs Puebla y Morboseo de Puebla.
En el estado, desde 2018 está penalizada la difusión de material íntimo sin consentimiento de la persona videograbada o fotografiada.
Esta es la tercera vez, en los años recientes, que mujeres señalan a agresores sexuales que utilizan esta misma plataforma.
En diálogo con Crónica Puebla, tres de las afectadas –que prefieren reservar sus nombres por temor a represalias–, señalaron que estos tres grupos operan desde hace más de un año.
Los vestidores donde fueron videograbadas están en tiendas departamentales, en plazas comerciales de Puebla capital y algunas tiendas en el centro “como Vertiche y ZOY”.
Con denuncia pública, solicitan el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Fiscalía General para investiguen a los operadores de los grupos que actúan en red.
Hasta el momento, colectivos de apoyo han difundido la perpetración de estas agresiones sexuales que se persiguen por querella.
“Las víctimas directamente deben realizar sus denuncias en la Fiscalía”.
Señalaron que la Policía Cibernética no ha intervenido.
De acuerdo con las mujeres agredidas, se difunden sus ubicaciones, lo que las hace víctimas potenciales de ataques presenciales.
Los usuarios de estos grupos de Telegram postean contenido erótico y sexual de mujeres, adolescentes y hasta niñas. A ninguna le fue solicitado su consentimiento.
También hay imágenes captadas por teléfonos celulares en la RUTA y los usuarios de los grupos piden contenido íntimo de mujeres identificadas.
“Este trabajo de investigación no debería de realizarse por colectivas feministas; es el deber del Estado salvaguardar a sus ciudadanas. Estos grupos llevan años operando, es momento de terminar con estas conductas delictivas”.
Falta cultura digital
De acuerdo con el análisis realizado por Ivonne Estela Martínez Hernández, investigadora del Centro de Innovación del Aprendizaje (Cenia) de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), el vuelco a espacios digitales originado por los confinamientos ante la pandemia de COVID-19 aceleró el uso de redes sociales por parte de delincuentes.
El ciberacoso en sus diferentes variantes es el principal delito que se comete contra gente de todas las edades, incluidos niños y adolescentes, comentó.
“Hay muchos riesgos. Les digo a mis alumnos: es como salir a las calles a medianoche, sin ninguna protección, sin mirar los cuidados que debas tener por donde caminas. Igual es la red social, si no tenemos esos cuidados, podemos ser víctimas”.
La suplantación de la identidad puede desencadenar en otros delitos, agregó.
La investigadora lamentó que se esté presentando una baja cultura digital, como falta de protección a contraseñas o aceptación de todas las solicitudes de amistad.
Acoso en ascenso
Datos del Módulo de Ciberacoso del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2021, 21.7 % de la población usuaria de internet en México vivió acoso cibernético. Esto es: 17.7 millones de personas de 12 años y más que usaron internet a través de cualquier dispositivo. De ellas, 9.7 millones fueron mujeres (22.8 %) y 8 millones fueron hombres (20.6 %).
De la población usuaria que fue víctima de ciberacoso en el país en ese lapso, 37.2 % contaba con estudios de nivel básico, 32.6% con nivel medio y 28.9% con formación superior.
La mayor prevalencia de ciberacoso se registró en Michoacán con 28.8 %, le siguieron Guerrero y Oaxaca con 26.8 y 26.4 %, respectivamente.
Puebla se ubica en el cuarto lugar con una incidencia de 25.6%, que representa alrededor de 4 millones de personas mayores de 12 años que tienen acceso a internet en la entidad.
Los estados con menor prevalencia fueron Quintana Roo con 16.7 %, y la Ciudad de México y Nuevo León con 16.8 %, cada uno.


