Ilse Aguilar
Un tribunal federal ha ordenado el cierre definitivo de la investigación sobre el presunto desvío de 720 millones de dólares de la Fundación Mary Street Jenkins.
El Décimo Tribunal Colegiado en Materia Penal en la Ciudad de México determinó que la Fiscalía General de la República (FGR) no tenía facultades para reabrir el caso ni para vincular a proceso a Juan Carlos Jenkins de Landa y al abogado Carlos Román Hernández por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
La investigación había sido cerrada en mayo de 2018 por falta de elementos, y la reapertura en 2020 por parte del Subprocurador Juan Ramos López fue considerada arbitraria.
En 2014, la Fundación Mary Street Jenkins donó 720 millones de dólares a la Fundación Bienestar para la Filantropía, que luego trasladó sus operaciones a Barbados.
Posteriormente, en 2015, los abogados de la familia establecieron en Panamá la Fundación para el Desarrollo Latinoamericano, designándola como beneficiaria del dinero.
Guillermo Jenkins de Landa denunció el supuesto desvío de fondos, pero la PGR decidió no ejercer acción penal en 2018.
La reciente decisión del tribunal invalida la reapertura del caso y las diligencias realizadas desde 2020, instruyendo a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada a archivar la carpeta de investigación


