En Puebla, el 27.1 % de los pueblos originarios se encuentra en marginación severa
Claudia Espinoza
En Puebla, las mujeres indígenas enfrentan niveles de pobreza más severos que otros grupos sociales, incluidos hombres indígenas y mujeres no indígenas, de acuerdo con datos del Inegi.
El 72.4 % de la población indígena vive en situación de pobreza y el 27.1 % en pobreza
extrema.
Las carencias son más graves para las mujeres indígenas: el 41.3 % no concluyó la educación básica y el 62.8 % carece de seguridad social, lo que restringe sus oportunidades de empleo y bienestar.
Las brechas se profundizan en zonas como la Sierra Norte, Sierra Negra y Mixteca poblana, en municipios con alta proporción de población indígena y rezagos en vivienda y servicios básicos.
El Coneval señala que la mayoría trabaja en el sector informal, sobre todo en agricultura, comercio ambulante y servicio doméstico, empleos con bajos ingresos y sin prestaciones, lo que mantiene su vulnerabilidad.
La investigadora Carolina Muñoz Rodríguez, de la UNAM, advierte que la pobreza no sólo es económica, sino también la falta de acceso a educación, salud y autonomía.
Además, la escasa alfabetización, la dificultad para poseer tierras y la poca participación en decisiones comunitarias limitan su desarrollo.
Muñoz Rodríguez propone políticas públicas con acompañamiento institucional, perspectiva de género y etnicidad, que fortalezcan sus capacidades y garanticen sus derechos, reconociendo las particularidades culturales y territoriales de las comunidades indígenas.


