Mariana Flores
El gobernador Miguel Barbosa Huerta puso en duda las versiones de que el socavón originado en el municipio de Juan C. Bonilla esté desvinculado de las empresas que operan en la zona y extraen agua del subsuelo, como lo aseguró la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Yo pongo en duda ese dictamen. Sí, ellos deberán decir que nada tiene que ver con la extracción de agua porque ellos otorgaron los permisos”, dijo al tiempo de insistir en que podría haber una relación entre el organismo nacional y las autorizaciones a las empresas embotelladoras de agua instaladas en dicho municipio, de ahí que se descarte un presunto abuso del recurso natural.
Denunció que el personal de Conagua no realizó los estudios geohídricos necesarios para llegar a tal conclusión, refiriendo que solo hicieron una intervención ocular, y “después ya no se aparecieron en el lugar”.
El pasado 29 de mayo se denunció la aparición de un socavón en el municipio de Juan C. Bonilla, mismo que sobrepasó los 120 metros de diámetro y provocó el derribo de parte de una casa construida en sus cercanías.
Esto atrajo la atención de medios de comunicación nacionales e internacionales.
Incluso, el mandatario poblano acusó que la Conagua solapa a las empresas que no cuentan con permisos: “Ellos saben de qué se trata, o ellos otorgaron los permisos o permiten que la extracción sea sin documentos”.
Aunque determinó que la sobreexplotación de los mantos freáticos podría no ser la única razón de la formación del hundimiento, sostuvo que en el municipio sí hay una gran extracción del líquido, por lo que abundó en la necesidad de regular y cancelar los permisos de las empresas involucradas, en caso de comprobarse su hipótesis.
“Hay una sobreexplotación en el lugar. Debemos decirlo así. Se tiene que regular y se tiene que conocer cuánta explotación existe con estudios”, señaló durante su habitual conferencia de prensa.
Fue este domingo cuando funcionarios de la Conagua informaron que no existe evidencia de que la formación del socavón haya sido originada por la sobreexplotación del acuífero, sino que se debió a la temperatura de la zona y al ascenso del agua subterránea, es decir, todo se debe a un proceso natural de disolución de rocas calcáreas en esa zona de la entidad.


