Diana López Silva
La empresa Stanley Black & Decker despidió ayer a su plantilla de alrededor de 600 trabajadores, tras informar el cierre de sus operaciones en Puebla por declarase en quiebra.
De manera sorpresiva, la empresa ubicada en la Zona Industrial, Anexo a la Loma, de la ciudad de Puebla, hizo el anuncio al inicio del turno de este 4 de junio.
De la noche a la mañana, 498 empleados operativos de producción sindicalizados y alrededor de 70 administrativos quedaron desempleados.
La empresa les informó del cierre definitivo de operaciones y el inicio del pago de liquidaciones conforme a la ley.
La fábrica producía herramientas como martillos, pinzas y barretas desde hace 59 años de operar en la entidad.
Los trabajadores únicamente fueron notificados una noche anterior para que se presentaran a las 7:00 horas para un anuncio importante y al llegar a la fábrica ya no se les permitió registrar su entrada a su lugar de trabajo.
Los trabajadores comentaron que la empresa nunca les informó sobre problemas financieros y tampoco sobre la posibilidad del cierre de su centro de trabajo.
Tampoco tuvieron el aviso de su representación sindical a cargo de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM).
Por la tarde, personal de la Secretaría del Trabajo acudió a la empresa y realizó un informe de la situación dirigido al secretario de Desarrollo Económico y Trabajo de Puebla, Víctor Gabriel Chedraui.
Donaciano Enrique Ávila Cides, director general de Inspección de Trabajo, realizó una inspección en la empresa, donde Juan Pablo Moreno Arreola, director de Relaciones laborales, informó que la liquidación a los trabajadores incluirá los conceptos que marca la ley.
Ávila Cides levantó testimonios gráficos de la supervisión realizada para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales de los trabajadores.


