Tras los gastos decembrinos, las familias poblanas enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus compromisos financieros y crediticios
Claudia Espinoza
La llamada cuesta de enero en Puebla se ha intensificado este 2026 y amenaza con prolongarse hasta marzo, de acuerdo con comerciantes y especialistas.
El presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) Puebla, Manuel Flores Fernández, explicó que tras los gastos decembrinos las familias poblanas enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus compromisos financieros y crediticios, mientras que los negocios comienzan a resentir la desaceleración en el consumo.
Reconoció que aún no se cuenta con un reporte completo de la derrama económica generada en la temporada decembrina y de Reyes Magos, pero advirtió que 2026 se perfila como un año de retos en materia económica y normativa.
“Hay muchos retos en todos los sentidos: en normatividad, en la cantidad de compromisos fiscales y la economía está un poco lenta”, comentó.
Los comerciantes del Centro Histórico han reportado caídas de hasta 40 % en ventas durante el primer bimestre, mientras que en plazas y corredores urbanos la disminución alcanza hasta 50 %.
Esta situación ha encendido las alertas sobre posibles recortes de empleo que podrían rondar el 20 % en algunos sectores. Aunque Puebla registró una inflación anual de 2.89 % en la primera quincena de enero, por debajo del promedio nacional de 3.77, el impacto en alimentos y servicios básicos sigue siendo significativo para las familias.
Sobre este escenario, el economista de la BUAP Jorge Ramírez explicó que la prolongación de la cuesta de enero es resultado de una combinación de factores: inflación en productos básicos, endeudamiento de las familias y baja capacidad de ahorro.
“Lo que estamos viendo es que la cuesta de enero ya no es un fenómeno coyuntural, sino estructural. Las familias llegan a enero con altos niveles de endeudamiento y sin capacidad de ahorro, lo que provoca que el impacto se extienda hasta marzo. Esto genera un círculo vicioso en el comercio, que depende de la liquidez de los hogares para sostenerse”, señaló.
Agregó que, de no implementarse políticas de apoyo al consumo interno y medidas de alivio fiscal para pequeños negocios, la desaceleración podría prolongarse más allá del primer trimestre.


