Jesús Peña
Pese a los esfuerzos en materia de educación sexual en las escuelas, Puebla es sexto lugar nacional en embarazo adolescente, con una tasa de 77 nacimientos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años.
Así lo revela el estudio “El embarazo en la adolescencia y el acceso a educación y servicios de salud sexual y reproductiva”, presentado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Los primeros cinco lugares con más niñas y adolescentes madres son: Coahuila, con 94.3 nacimientos por cada mil adolescentes; Chiapas, 84.8; Nayarit, 79.5; Campeche, 79.2; y Michoacán, 77.3. La media del país es de 68.5 y se alcanza con Tamaulipas en el puesto 17.
Es de destacarse que las entidades más habitadas del país tienen mejor evaluación, pues Estado de México (casi 17 millones) tiene una Tasa Específica de Fecundidad Adolescente (TEFA) de 62.4 y está en el lugar 28, mientras que Ciudad de México (más de 9 millones) es el último lugar con 47.8.
Jalisco y Veracruz (con más de 8 millones de habitantes cada uno) están en 63.3 y 73.7, mientras que Puebla, el quinto estado más poblado con 6.5 millones, tiene una TEFA de 76.8.
Esto se ve reflejado en que, conforme al Censo 2020, en la entidad poblana hay 2 millones 718 mil 903 mujeres mayores de 12 años, de las cuales un millón 850 mil 640 reportaron tener al menos un hijo vivo.
A pesar de ello, se debe precisar que Puebla ha reducido en casi 10 puntos su TEFA, en los últimos 20 años, pues en 2000 era de 86.4, bajó en 2005 a 81.5, para 2010 se fue a 78.6, tuvo un repunte en 2015 a 83.4 y para 2020 está a 76.8 nacimientos por cada mil adolescentes que habitan el estado.
El estudio también reporta que la tasa de fecundidad de niñas de 10 a 14 años, para 2020, fue de 1.6 nacimientos por cada mil, conforme a datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) de 2021.
Coneval señala que de los encuestados ocho de cada 10 mencionaron que las escuelas de su localidad ofrecen información sobre salud sexual y reproductiva, 60% indicaron que cuentan con materiales que les permiten entender estos temas y 85% considera que los libros de texto contienen información.
Asimismo, de acuerdo con los datos reportados por las y los adolescentes, el 96.5% indicó que su profesor, profesora o algún especialista en la escuela les habló, al menos, sobre un tema de salud sexual y reproductiva, siendo el tema del embarazo (89.9%) el más abordado, mientras que el menos discutid, se refiere a lugares donde pueden conseguir los métodos anticonceptivos (73.3%).
“El papel de la escuela en la transmisión de conocimiento, en cuanto a salud sexual y reproductiva es primordial para el ejercicio informado de la sexualidad en los adolescentes, de allí la necesidad de incentivarlos a no abandonar sus estudios (…), incluir contenidos sobre estos temas desde la primaria y considerar mecanismos adicionales”, concluye Coneval.
El documento también señala que desde el inicio la pandemia de COVID-19 bajó el número de adolescentes que, teniendo relaciones sexuales, acudió a clínicas u hospitales para solicitar anticonceptivos, con sólo 16.7% de ellas y 6% de ellos.
“Esta baja tasa se explica principalmente por el temor a salir de casa debido a un posible contagio (33.9% de las mujeres y 26% de los hombres), así como a que decidieron comprarlos directamente en farmacia (47.2% de las mujeres y 48.9% de los hombres)”, cita el escrito.
Además, 5.7% de las mujeres y 3.3% de los hombres entrevistados no sabía que podían acceder a métodos anticonceptivos en los centros de salud, mientras 1.4% declaró que no los busca en centros de salud porque anteriormente se los negaron.
De los encuestados, 26.5% dejó de estudiar por diversas causas y 14.1% suspendió estudios a causa de la pandemia.
De quienes abandonaron la escuela, 10.7% tiene sólo la primaria, 52.1% terminó la secundaria y 35% tiene como nivel máximo el bachillerato.


