Pese a marcos legales vigentes de prevención, se sigue cometiendo este delito
La trata de personas en México persiste como una de las deudas más graves en materia de derechos humanos, a pesar de contar con marcos legales como el Protocolo de Palermo y la Ley para prevenir y sancionar la trata.
Aunque ambos instrumentos establecen obligaciones claras, las cifras continúan en aumento, evidenciando la urgencia de adoptar medidas más efectivas.
Con el fin de visibilizar esta problemática, la Ibero Puebla y el Centro Fray Julián Garcés organizaron la jornada Tramas de la trata Puebla-Tlaxcala, en la que especialistas analizaron la gravedad de la situación, los obstáculos para acceder a la justicia y la falta de atención institucional hacia las víctimas, principalmente mujeres.
Durante el encuentro, se expusieron datos alarmantes: en Puebla hubo 280 víctimas registradas entre 2015 y 2022, las redes de trata operan en al menos 17 estados del país. Además, de 2022 a 2025 se atendió a 53 mujeres sin contar con un refugio especializado, lo que deja en evidencia la insuficiencia de la infraestructura existente.
En diversas ponencias, expertas destacaron que la trata es una práctica deshumanizante que convierte los cuerpos de las mujeres en mercancías.
También señalaron que la cifra negra supera el 90 %, lo que indica que por cada caso registrado existen muchas más víctimas sin denunciar, debido al carácter clandestino del delito y a las deficiencias institucionales.
Las especialistas explicaron que el fenómeno tiene una fuerte carga de feminización y sexualización, y que la explotación sexual se mantiene como la principal modalidad a nivel nacional e internacional.
Alertaron además sobre la negación sistemática del problema por parte del gobierno de Tlaxcala, aun cuando organizaciones han documentado su presencia en 40 municipios.


