La editora Miki Kojima destaca, en un reportaje para la revista Tsubasa no Oukoku, que el hotel mantiene el encanto de la época monástica y lo combina con instalaciones modernas
Redacción
Puebla aterriza en las páginas de Tsubasa no Oukoku (El Reino de las Alas), la revista de a bordo de la aerolínea All Nippon Airways (ANA), posicionándose como un destino obligado para el turismo en este 2026.
Al ser el protagonista del reportaje especial sobre México de este abril, el Hotel Quinta Real Puebla se presenta ante los viajeros asiáticos no solo como un lugar de descanso, sino como un impresionante monasterio del siglo XVI donde la historia cobra vida.
El texto –que también se puede ver en línea –es impecable y las fotografías destacan por su calidad excepcional; por eso, se lo compartimos de manera íntegra en nuestra edición de este lunes.
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Una visita a Puebla revela por qué un hotel con ambiente de monasterio puede cambiar tus recuerdos de viaje.
Una estancia en el Hotel Quinta Real Puebla te permite comprender que la historia no es solo una exposición, sino una experiencia viva. En el edificio del monasterio construido en 1593, el ambiente de las habitaciones, la decoración del restaurante e incluso la cocina totalmente equipada reflejan la cultura de la ciudad. Desde el brunch de fin de semana en adelante, la estancia ofrece aprendizaje e inspiración que van más allá del turismo convencional.
Situado en el corazón de Puebla, el Hotel Quinta Real Puebla está ubicado en un edificio histórico que originalmente fue un monasterio en 1593.
Cuenta con un total de 84 habitaciones, de las cuales ofrece una variedad de tipos: desde tradicionales que conservan el encanto de su época monástica, hasta habitaciones con instalaciones modernas.
La suite del gobernador también cuenta con una amplia terraza, que ofrece una lujosa oportunidad para disfrutar de las vistas de la iglesia adyacente.
El restaurante del hotel, “Tierra Mía”, también es impresionante. Aquí podrá degustar platos internacionales inspirados en la cocina tradicional de Puebla, en un espacio adornado con magníficas decoraciones que datan de la época monástica.
Aquí, la cocina, intacta desde la época del monasterio, con sus suelos, paredes y techos revestidos de azulejos de talavera, sigue en uso y está a la vista de los huéspedes. Esta cocina de gran valor histórico es una visita obligada. Además, el hotel cuenta con un restaurante y bar italiano informal, para que pueda elegir según su estado de ánimo.

Una de las experiencias especiales que recomendamos en este hotel es el brunch de fin de semana. El amplio patio del hotel, que es además su sello distintivo, se transforma en un espacio tipo bufé, donde también se puede disfrutar de una cocina en vivo.
El menú ofrece una variedad de platos exquisitos, que incluyen cocina regional poco común, dulces mexicanos clásicos y un desayuno continental con un toque poblano.
Esperamos que este hotel, donde podrá experimentar la historia de esta región con todos sus sentidos mientras disfruta de las comodidades modernas, enriquezca aún más su viaje a Puebla.
Fotografía: Yuko Kawasaki
Entrevista y texto: Miki Kojima
Coordinación: Miho Nagaya


