Con salarios por debajo de la línea de bienestar, sin prestaciones de ley o algún contrato amparado por las autoridades, lentamente se van recuperando los empleos en Puebla en medio de la pandemia.
La situación económica del país orilla a las personas a aceptar empleos de ese tipo e incluso a tener dos fuentes de ingreso para cubrir las necesidades básicas.
MUJERES, CON MÁS EMPLEO
Durante el segundo trimestre de 2021, fueron las mujeres quienes más plazas laborales recuperaron en Puebla, aunque no en condiciones óptimas: con salarios bajos, sin prestaciones y jornadas laborales largas.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, en el primer trimestre de este año un millón 35 mil 862 mujeres tenían empleo, mientras que para el segundo trimestre, un millón 173 mil 697, incremento de 13%.
La cantidad de varones ocupados se redujo, al pasar de un millón 741 mil 936 en el primer trimestre del año, a un millón 730 mil 598 en el segundo trimestre, disminución de 11 mil 338 hombres. A pesar de que 137 mil 835 mujeres lograron emplearse en el segundo trimestre, la mayoría (41% ) recibían hasta un salario mínimo (3 mil 195 pesos) a la quincena.
Aquéllas que ganan más de uno y hasta dos salarios mínimos son 26% (306 mil 343) y quienes no perciben ingresos son 14% (159 mil 99).
Además, ocho de cada 10 trabajadoras no tienen acceso a instituciones de salud; la mayoría (38%) labora de 35 a 48 horas a la semana y 34% trabaja seis días a la semana.
La maestra en economía y coordinadora de la Licenciatura en Economía y Finanzas de la Universidad Iberoamericana Puebla, Mar Estrada Jiménez, reconoció que si bien es un avance que las mujeres recuperan plazas laborales, este avance se pierde si son trabajos con bajos salarios y sin prestaciones, puesto que las dejan vulnerables ante situaciones imprevistas de la vida, como enfermedades o contratiempos económicos.
Indicó que las necesidades de las familias veces orillan a que se acepten empleos en condiciones desfavorables.

