Germán Campos Ramos
Al cumplirse un año del incremento en las tarifas del transporte Público en Puebla, apenas seis de cada diez unidades cumplieron hasta el momento con la instalación de cámaras de vigilancia conectadas al Complejo Metropolitano de Seguridad Pública; en tanto, según el concentrado de reportes hechos al 911 y cifras oficiales, los robos a pasajeros continúan y se concentran en zonas populares, es decir, los ladrones les roban a aquellos que menos tienen.
En el centro de la capital poblana ocurren tres de cada diez atracos a usuarios en 2019 y 2020, sin embargo, entre el año pasado y el que avanza, existe una disminución del 76.2 por ciento, lo que se atribuye al prolongado confinamiento que limitó el traslado del grueso de los poblanos por la pandemia del coronavirus.
En 2019, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) contabilizó 248 robos en el transporte, cifra coincidente con los reportes recibidos al 911. Los puntos más castigados por el hampa en ambos años son además, San Antonio, Xonaca, La Libertad, San Jerónimo Caleras, Joaquín Colombres, La Resurrección, Bosques de San Sebastián y La Paz.
En 2020 los robos confirmados son 59, sin embargo, la cifra podría ser superior si se considera que algunas víctimas prefieren no denunciar y al quedarse sin celulares, es imposible que llamen de manera inmediata al 911.
Entre los compromisos adquiridos un año atrás por los concesionarios era que las 14 mil unidades que circulan en Puebla tuvieran cámaras conectadas en vivo con el C5, no obstante, apenas 10,000 están sujetas a la instalación por factores tecnológicos, como la conexión de internet, pero a la fecha son seis mil las que han cumplido con el requisito.
INSEGURIDAD A CADA VUELTA
“Te piden pal chesco (sic), pasa más en el Morelos (Mercado) y en el centro, y ya sabes que si les dices que a la vuelta y nos les das, luego ya te asaltan al otro día o en esos días, son banditas y ni para que te acuses ¿con quién? Y se puso peor ahorita que bajó el pasaje”, dijo a Crónica Puebla un chofer de la ruta 64 A, quien por temor a represalias pidió el anonimato.
Se trata precisamente de una de los derroteros más afectados, incluso días atrás se viralizó un vídeo en que un grupo de jóvenes, incluidos menores de edad, subieron a una combi para asaltar a punta de pistola a los pasajeros, lo que permitió la detención hasta el momento de cinco personas.
La Secretaría de Movilidad y Transporte informó a este diario que se giraron ya solicitudes a la Secretaría de Seguridad Pública para reforzar la vigilancia en puntos específicos para impedir el cobro de cuotas que resultan totalmente ilegales.
Según datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en la capital poblana del 15 de octubre de 2018 al 15 de septiembre se han detenido a 199 personas por robo a transporte público, lo que se traduce en desarticular a 20 bandas, en tanto que se han desarrollado 8 mil 194 dispositivos de acompañamiento de pasajeros.
Aún pago el cel que otro disfruta: Marisol
“Lo saqué a 24 meses de 500 pesos, y lo tuve menos de tres meses, me da mucho coraje, porque lo sigo pagando y termino hasta diciembre del próximo año, era un IPhone SE”, dijo Marisol, de 28 años que relató su experiencia en la Ruta 65, en inmediaciones de VW.
“Sentí mucho miedo en ese momento, eran como tres tipos y todo fue muy rápido, pasaron con una bolsa blanca, como costal y allí fuimos metiendo nuestras cosas, yo como que no entendía qué pasaba, cuando me lo quitaron no entendía que era real, me dio miedo que nos dispararan y cuando se bajaron me dio mucho coraje, o sea, todavía trabajo para los pinches ladrones que seguro lo fueron a malbaratar”, cuenta notablemente molesta.
Platicó que con el tiempo entendió que lo material quizá, algún día, podría reponerse y que fue afortunada, porque no fue herida como quienes sufren golpes o lesiones mayores; aunque escuchó gritos con las “peores groserías” de su vida, puede seguir con su trabajo, para pagar su deuda que alguien más disfruta.
“(El susto) me detonó la diabetes”
“Yo estoy seguro que eso me detonó la diabetes, cuando llegué a mi trabajo temblaba de coraje y de miedo a que me hubieran matado, y no se me olvida, uno se sentó detrás de mi y cuando pasamos la Unidad Volkswagen 2, uno se levantó y jaló mi asiento, estuve a punto de reclamarle que tuviera cuidado, pero ni tiempo me dio, ya iba caminando con la pistola para gritarle al conductor que se metiera en una lateral”, relató José N. su experiencia en la ruta Puebla-Xalmimilulco.
Y continúa: “nos quitaron todo, cuando pasaron conmigo ya le había sacado a la cartera la tarjeta de débito, y la credencial de elector, dejé los 150 pesos que llevaba, y me pedían el teléfono, pero no me creían que llevaba uno del Oxxo, se enojaron, pero no me hicieron nada”, recordó.
“Cuando te subes, calculas tus tiempos, sabes que te puedes echar un coyotito (dormir), un compañero que venía atrás estaba con los audífonos y dormido, a él si le pegaron para quitarle el aparato y los audífonos, no era de verdad necesario, esa gente no van por necesidad, sino por joderte”, concluye.
José está al punto del retiro y el asalto que sufrió se remonta a unos días antes de que la pandemia lo obligara a quedarse en casa; “ya me aburro, no me gusta ver la tele y no veo a mi nieto, pero creo que me ha ayudado mucho que el tiempo pase y no me tenga que subir al transporte, la Policía sabe dónde son los asaltos, allí toda la zona de FINSA, pero les gusta hacer el show en otras calles, en los bulevares, allí ni pasa nada, nos traen jodidos”.
José no quiso ser fotografiado, porque sabe que tarde o temprano se volverá a subir a esa ruta.




