En lo que va del año, Puebla acumuló 12 mil 920 accidentes, de los cuales el 84.3 % involucró al menos una persona lesionada
Claudia Espinoza
Puebla se posicionó como el segundo estado con mayor proporción de siniestros viales fatales en México durante 2024, con un 15.7 % de los casos en los que se registra al menos una víctima mortal, según datos del Inegi.
Durante el año, Puebla acumuló 12 mil 920 siniestros viales, de los cuales el 84.3 % involucró al menos una persona lesionada. En promedio, se reportaron 35 accidentes diarios, lo que equivale a tres cada dos horas. De estos, 239 resultaron en fallecimientos y mil 281 en personas heridas.
La mayoría de los incidentes, el 88 %, causaron daños materiales, lo que evidencia una alta frecuencia de colisiones con consecuencias económicas, además de humanas.
La tasa de defunción por siniestros viales muestra una disparidad de género significativa: los hombres presentan una tasa de 21.5 por cada 100 mil habitantes, mientras que en mujeres es de 4.5.
Esta diferencia ha sido atribuida por especialistas a patrones de conducción más agresivos, mayor exposición al volante y menor uso de medidas de seguridad como el cinturón.
En contraste, Tlaxcala reportó mil 805 siniestros y encabeza el porcentaje de accidentes con víctimas, con 81 % que involucró lesionados y 19 % con fallecimientos.
Nuevo León lidera en número total de siniestros con más de 76 mil casos, seguido por Chihuahua y Sonora, lo que sugiere que la densidad vehicular y la urbanización también influyen en la frecuencia de estos eventos.
La movilidad urbana en Puebla enfrenta retos estructurales. De acuerdo con el portal de datos abiertos del municipio, los hechos de tránsito se concentran en zonas con alta densidad de transporte público, intersecciones mal señalizadas y vialidades con deficiente mantenimiento. A esto se suma la falta de infraestructura segura para peatones y ciclistas, lo que incrementa la vulnerabilidad de los usuarios más expuestos.
Jorge Martínez, investigador en urbanismo y seguridad vial de la UNAM, advirtió que “la siniestralidad en Puebla no puede entenderse sin considerar el diseño urbano y la gestión del espacio público.
La ausencia de políticas integrales de movilidad, sumada a una cultura de impunidad en la conducción, genera condiciones propicias para que los accidentes se repitan con consecuencias graves”, manifestó el académico.


