Al primer trimestre de 2026, la entidad acumulaba 5 mil 959 casos confirmados
Claudia Espinoza
La Secretaría de Salud del estado reportó que, al primer trimestre de 2026, Puebla acumula 5 mil 959 casos confirmados de VIH y mantiene un promedio cercano a 800 nuevos diagnósticos por año.
Aunque 92 municipios registran contagios, la mayor concentración se encuentra en la capital del estado y en municipios de la zona metropolitana, donde la movilidad poblacional favorece la transmisión del virus.
El panorama poblano refleja una problemática nacional. De acuerdo con el secretario de Salud federal, David Kershenobich, en México se estima que 430 mil personas viven con VIH, pero únicamente siete de cada diez conocen su diagnóstico.
El objetivo del gobierno federal es alcanzar, antes de 2030, la meta de diagnosticar, tratar y controlar el virus en al menos 95 % de los pacientes.
Las cifras estatales muestran que los hombres jóvenes continúan siendo el grupo más afectado. Los mayores registros corresponden a personas de entre 25 y 29 años, seguidas por quienes tienen entre 30 y 34 y entre 20 y 24 años. Además, 2022 fue el año con más casos registrados, mientras que en lo que va de 2026 ya se han confirmado 175 nuevos diagnósticos.
Pese al incremento de contagios, la mortalidad por sida mantiene una tendencia descendente gracias al acceso oportuno a los tratamientos antirretrovirales.
Actualmente, más de 7 mil 500 pacientes reciben medicamentos gratuitos, con abasto suficiente para tres meses, lo que facilita la continuidad de la atención médica.
Como parte de las acciones de prevención, la administración estatal realizó más de 40 mil pruebas de detección durante sus primeros 200 días de gobierno y puso en marcha el Consejo Estatal para la Prevención y Control del Sida (COESIDA).
A nivel federal también se fortalecen estrategias como el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) y postexposición (PEP), además del seguimiento digital de pacientes.
El investigador de la Universidad Iberoamericana Puebla, Gabriel Atristain Suárez, afirmó que el aumento de casos está relacionado con la falta de educación sexual integral y con las dificultades que enfrentan las comunidades rurales para acceder a servicios de salud y prevención.


