Fotos: Agencia Enfoque
Ayer, Puebla tuvo una bocanada de aire. El corredor 5 de Mayo del Centro Histórico, libre de ambulantes.
Las jugueterías –aunque ya no pueden estar abiertas– atendieron a los Reyes Magos retrasados.
En la zona del Parque Industrial Puebla 2000 sigue la venta de oxígeno medicinal, evidenciando que no hay desabasto. Y el Popocatépetl, majestuoso, embelleció con su fumarola los colores del atardecer.


