Para finales de siglo, la temperatura máxima en Puebla podría aumentar hasta 6.1°C y las mínimas hasta 7.3°C en el peor escenario de emisiones
Claudia Espinoza
Entre 1980 y 2020, el 40% de la superficie de Puebla registró un aumento en la temperatura máxima diaria debido al cambio climático, según el Programa de Gestión de la Calidad del Aire y de Acción ante el Cambio Climático 2021-2030 del gobierno federal.
En la región de la Angelópolis, donde se ubica la capital, el incremento fue del 80% en ese periodo.
Para finales de siglo, en el peor escenario de emisiones, la temperatura máxima anual podría subir hasta 6.1°C, mientras que las mínimas aumentarían hasta 7.3°C.
El informe advierte que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son problemas urgentes.
De las 962 especies de vertebrados terrestres y 5 mil 54 especies de plantas vasculares registradas en Puebla, se analizaron 399 de 17 grupos biológicos clave, determinando que el 45.1% tiene vulnerabilidad media, el 26.3% alta y el 28.6% baja.
Los daños en los ecosistemas son mayores a los estimados, lo que pone en riesgo la biodiversidad del estado.
El crecimiento urbano desordenado y la pérdida de áreas verdes agravan el calentamiento en Puebla.
Las zonas más urbanizadas retienen más calor debido a la falta de vegetación que mitigue la radiación solar, generando el efecto de isla de calor, donde las temperaturas urbanas son más altas que en áreas rurales cercanas.
Además, muchas zonas de la ciudad están por debajo del estándar de 10 metros cuadrados de área verde por habitante.
Para reducir estos efectos, se recomienda la reforestación de espacios urbanos y periurbanos, así como la promoción del transporte público eficiente y menos contaminante.
Sin medidas urgentes, Puebla enfrentará veranos más largos, noches menos frescas y un aumento sostenido de las olas de calor en las próximas décadas.


