Diana López Silva
“Imagina vivir en un mundo donde los sonidos son abrumadores, tanto, que sientes que te revientan los oídos, o que las luces son demasiado brillantes, las palabras son confusas y los gestos de los demás, un misterio para ti, no los comprendes”.
Así describe el autismo la diputada Luana Amador, presidenta de la Comisión de Atención a Personas con Discapacidad en el Congreso de Puebla.
Mediante un acuerdo aprobado por el Legislativo, a partir de este año, los edificios públicos de los tres poderes del Estado deberán iluminarse de azul con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, instaurado el 2 de abril por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con el INEGI, 6.1 millones de personas en México viven con algún tipo de discapacidad y se estima que cada año nacen 6 mil 200 niños con autismo en el país.
La diputada señaló que, si bien a ciencia cierta no se conoce el origen del autismo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay varios factores genéticos y ambientales que hacen cada vez más probable que un niño pueda tener neurodivergencias.
Detalló que, en México, el único estudio disponible, impulsado por “Autism Speaks” (2016) estima que 1 de cada 115 niños tiene autismo; casi 1% de la población infantil.
“Y la realidad es que esta cifra, puede ser mayor, dado que el diagnóstico es difícil y escaso. Se conoce poco del tema y lo peor de todo, es que el porcentaje cada día aumenta”, advirtió.
La diputada logró la aprobación del Congreso a un punto de acuerdo, mediante el cual, “se exhorta a las personas titulares de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como de los 217 ayuntamientos, para que a partir de este año, del 2 al 9 de abril, iluminen sus edificios públicos de color azul.
Este color es una muestra de apoyo y solidaridad con las personas con autismo y sus familias, en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
La legisladora admitió que estos exhortos son únicamente para reflejar un sentimiento de empatía, pero esto no es suficiente ante la incertidumbre de estas familias.
Sobre todo por la falta de una estructura en la sociedad que atienda el tema con recursos, tecnología, diagnósticos, terapias y apoyo para la inclusión de su familiar con autismo en todos los ámbitos, educativos, familiares y sociales.
Detalló que el Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral.
“Se presenta de manera diferente en cada persona, pero todas comparten, con mayor o menor intensidad, dificultades en el desarrollo de las habilidades sociales y comunicativas y presentan un comportamiento inflexible y con intereses repetitivos”, agregó.
Por ello, algunas personas con autismo pueden vivir de manera independiente, y otras necesitan constante atención y apoyo durante toda su vida.
¿POR QUÉ AZUL?
Como muestra de apoyo y solidaridad con las personas con autismo y sus familias, cada 2 de abril, edificios y monumentos de todo el mundo se iluminan de azul.
Luana Amador explicó que el color azul se ha transformado en un símbolo del autismo, “ya que representa de alguna manera lo que viven a diario las familias y las personas con autismo. ¿Qué quiere decir ésto? Pues que hay veces que el azul es lindo y calmo como el mar en un día de verano, y otras, ese azul oscurece”.
Entre los edificios y monumentos que se iluminan de azul en todo el mundo están el Empire State, en Estados Unidos; el Cristo del Corcovado en Brasil; las Cataratas del Niágara en Canadá; la Ópera de Sídney en Australia y las Pirámides de Egipto.
En México, sectores se han unido a la causa, iluminando el Senado de la República, el Museo Soumaya, La Bolsa Mexicana de Valores, el Castillo de Chapultepec, el Palacio de Bellas Artes, el Ángel de la Independencia y el Monumento a la Revolución.
Para la diputada de Morena, integrante de la Comisión de Atención a Personas con Discapacidad, María Soledad Amieva Zamora, el iluminar de azul en un paso para visibilizar las neurodivergencias.
Sin embargo, dijo que falta mucho trabajo para hacer la concientización en temas de discapacidad.
Alertó que l un problema es que el autismo no se detecta a tiempo; “el diagnóstico temprano ayuda a las familias y a sus pequeños que no tienen cabida en ningún lado, porque el entorno no está preparado para incorporarlos a la vida diaria”.


