Por: Dulce Liz Moreno
Entre Minneápolis y Nueva York hay tantos kilómetros como entre Atlixco y Ciudad Juárez, Chihuahua.
Casi 2 mil. Ayer, la rabia por la muerte de George Floyd, alcanzó Nueva York, tras dos días de protestas en Minneápolis y la tormenta de tuits después de que LeBron James, la estrella del básquet, tuiteó la foto del policía que asfixió con la rodilla a Floyd cuando ya lo tenía sometido e inmovilizado, con la cara estrellada en el pavimento.
¿Tenía argumentos la acusación de fraude contra Floyd o fue difamado y asesinado? Su patrón, Jovanni Thunstrom, dijo a CNN que era amable, solidario, trabajador.
LeBron tuiteó, al lado de la foto de la asfixia, la de Colin Kaepernick, cuando protestó por la transgresión a los derechos civiles de los afroamericanos en su país, rodilla al piso durante el himno nacional de EU al abrir la pretemporada 2016, gesto por el que la NFL le bloqueó la carrera al entonces mariscal de campo de los 49s y lo dejó fuera.










