Familiares, amigos e invitados guardaron ocho minutos y 46 segundos de silencio durante la despedida de George Floyd este jueves en Minneapolis, estado de Minnesota, Estados Unidos.
Ese lapso representó el tiempo en que Floyd, un afroamericano de 46 años que estaba desarmado, estuvo atrapado bajo la rodilla de un oficial de policía blanco, antes de morir durante un arresto la semana pasada.
«Lo que le ocurrió a Floyd sucede todos los días en este país, en la educación, en los servicios de salud y en todas las áreas de la vida estadounidense», reclamó el activista Alfred Sharpton durante las honras fúnebres.
Agregó que «es hora de que nos pongamos de pie en el nombre de George y digamos, quita las rodillas de mi cuello».
Antes de las exequias cientos de residentes de Minneapolis rindieron homenaje a Floyd colocando coronas de flores en un sitio cerca de la tienda donde murió.
Con información de Xinhua


