El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insultó al alcalde de Kenosha, el demócrata John Antaramian, antes de trasladarse este martes a esta localidad del estado de Wisconsin, escenario de protestas y disturbios raciales después de que un hombre negro resultara herido por disparos de la policía.
El mandatario empleó adjetivos como «tonto» y «estúpido» para referirse a Antaramian, quien al igual que el gobernador de Wisconsin, Tony Evers, le ha pedido que no viaje a Kenosha para no azuzar las tensiones en la zona.
«Vamos a saludar a las fuerzas del orden y a la Guardia Nacional (en Kenosha). Todo se detuvo de inmediato con la llegada de la Guardia Nacional, es tan fácil de parar. Anoche estos anarquistas radicales intentaron irrumpir en la casa del alcalde y muchas cosas malas le están pasando a este pobre tonto, alcalde muy estúpido», dijo Trump en declaraciones a la prensa en la base de Saint Andrews, en Maryland, antes de partir.
«No sé cómo es alcalde, no tengo ni idea, pero todo lo que tiene que hacer es llamar y en diez minutos el problema estará resuelto», agregó el mandatario.
E insistió: «Nos tienen que llamar, tienen que llamar y pedir ayuda, es todo lo que tiene que hacer, llamar, y el problema acabará. Tiene números tremendos de gente acosándole de manera horrible e imagino que intentando irrumpir en su casa y él no cambia, porque es un tonto. Solo un tonto insistiría de esa manera».
Para Trump, los manifestantes son «alborotadores», «agitadores», «anarquistas», «saqueadores» y «gente mala».
Preguntado sobre si tiene previsto entrevistarse en Kenosha con la familia de Jacob Blake, el hombre negro que recibió el pasado 23 de agosto siete disparos en la espalda por parte de un policía blanco, el presidente indicó que no sabía. (La Crónica de Hoy)


