Fotos: Cuartoscuro
Las fuentes públicas fueron ayer el refugio de los más pequeños, como los niños que chapalean en el centro de Guadalajara.
La segunda ola de calor de mayo ayer abrasó la mitad norte del país con más ganas que en el resto.
En la Ciudad de México fueron habilitados puestos callejeros con dispensadores de agua potable.
En las escuelas, docentes pidieron a sus alumnos quitarse los suéteres y no jugar durante los recesos bajo los rayos del sol.
Por las calles, la gente se tapó con lo que pudo: sombrillas, gorras, sombreros y hasta cartones.
La recomendación de los servicios de socorro consiste en evitar la intemperie entre 11 de la mañana y 4 de la tarde.
Los golpes de calor pueden ser mortales.




