Con un incremento de 208 defunciones por COVID-19 nuestro país alcanza las 79,088 muertes por este virus, y han sido confirmados cómo positivos 761,666 personas de febrero a la fecha, con un incremento de 3,173 en las últimas 24 horas en tanto que los casos activos estimados, es decir quienes han contraído el virus en las últimas dos semanas suman 37,454 personas, con una disminución de 3,624 casos respecto a la víspera, informó Ricardo Cortés, director general de promoción de la salud, de la secretaría de salud.
Asimismo, indicó que el promedio nacional de ocupación de camas de hospitalización general se encuentra en 26 por ciento, con 7,524 camas ocupadas, de un total de 28,407, siendo los estados de Nuevo León, Nayarit y Ciudad de México las que registran mayor ocupación, «sin embargo sólo Nuevo León tiene ocupada más del 50 por ciento de sus camas disponibles.
Además, el promedio nacional de ocupación de camas con ventilador, se encuentra en 23 por ciento, con 2,401 camas ocupadas de un total de 10,435 siendo Colima, Ciudad de México y Nuevo León los que registran niveles de ocupación de 50, 40 y 37 por ciento, respectivamente.
Cuestionado respecto a la manifestaciones que se han registrado en los últimos días en la ciudad de México, así como el maratón realizado en Aguascalientes, entidad que está el semáforo amarillo, Ricardo Cortés sostuvo que este tipo de eventos puede tener un impacto negativo en cuanto a la transmisión entre las personas que participen en este tipo de eventos, debido a que las personas están cerca “y difícilmente se puede correr un maratón con un cubrebocas”.
En cuanto a la maratón, el funcionario estimó que probablemente estar en semáforo amarillo para las personas que organizan dicho evento, pudiera haber representado que con ciertas medidas de prevención dijeran “corramos el riesgo”, ante lo cual, abundó, habrán de estar evaluando cómo se ha venido haciendo cada semana, los indicadores “no sólo de Aguascalientes, sino de todo el país para identificar si hubiera un impacto en el incremento de indicadores específicamente para el estado o cualquier otro».
En relación a la postura de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en el sentido de que el semáforo epidémico confunde a las personas, Cortés Alcalá consideró que éste no confunde:
“Es una herramienta que le dice a la población el riesgo que hay en su estado y también a las personas titulares de los gobiernos de los estados, para saber con la información que ellos proveen al Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, nosotros hacemos la estimación del riesgo e incluso ellos con datos que tienen y recaban de otras unidades que no son propiamente de la centinela para que tengan diferentes formas de ir tomando decisiones, entonces considero que no, no confunde a la gente».
Cuestionado respecto al estado de salud de todas las personas que se han recuperado de la COVID-19, el funcionario señaló que no se tiene un diagnóstico específico al respecto, sin embargo, “en general las personas que enferman de COVID, tienen un cuadro moderado y no van a tener ninguna secuela”, en tanto que de quienes hayan tenido un cuadro grave incluso crítico son quiénes requerirán de algún tipo de terapia de rehabilitación, pero no serán todos, con lo que la estimación es que de las 500 mil personas que se han recuperado, no serán ni el cinco por ciento quienes requieran de alguna terapia de rehabilitación pulmonar.


