A casi un año de iniciada la pandemia por COVID-19 en nuestro país, además de enfermos y muertos, se ha generado no sólo una crisis sanitaria, también emocional, afectaciones psicológicas y daño económico.
Las pérdidas de empleo y reducciones salariales, la adaptación a nuevas formas de trabajo, de estudiar, de hacer compras y varios aspectos más de la vida diaria, ha generado incertidumbre y hasta miedo, señalan especialistas.
PROBLEMAS PSICOLÓGICOS
Ataques de ansiedad, frustración, estrés laboral, problemas en la vida familiar y casos de depresión fueron los primeros resultados del primer confinamiento sanitario, que implicó adaptarse a una nueva rutina dentro del hogar y ser parte de la incertidumbre mundial.
En 2020, en promedio cada día fueron diagnosticados seis poblanos por depresión, de acuerdo con la Secretaría de Salud federal, siendo mayo y junio los principales meses.
María del Carmen Mora Ávila, psicóloga y orientadora educativa del Programa de Apoyo y Seguimiento al Estudiante (PASE) de la UPAEP, explicó que en diciembre muchos se tomaron la libertad de buscar el contacto físico y afectivo que les hizo falta durante el confinamiento, generando así un relajamiento social que derivó en un rebrote.
Consideró que gente hoy está más preparada para enfrentar esta situación, pero ante el incierto panorama de 2021 hay que estar atentos a posibles necesidades mayores y pedir ayuda a un profesional, pero sobre todo estar conscientes que esta situación no será para siempre.
ECONOMÍA
Mar Estrada Jiménez, coordinadora de la Licenciatura en Economía y Finanzas, aseveró que un nuevo confinamiento traerá consigo más lentitud en la recuperación económica del estado, por la pérdida de empleos y el retraso de inversiones; no obstante, el hecho que ya se esté vacunando a la población es motivo de esperanza y optimismo.
El presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico de Puebla, José Juan Ayala Vázquez, aseveró que hasta el inicio de este año mil 400 establecimientos quebraron y seis mil trabajadores de comercios perdieron sus empleos. Antonio Prósperi Calderón, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servitur) de Puebla, sostuvo que el nuevo cierre sólo ha generado incertidumbre y más despidos.


