El grupo automotriz registró una pérdida de mil 300 millones de euros en el Q1 de 2025
Claudia Espinoza
Volkswagen reportó una pérdida operativa global de mil 300 millones de euros durante el tercer trimestre de 2025, atribuida a los ajustes estratégicos en Porsche y a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
El grupo, que el año anterior había obtenido ganancias superiores a 2 mil 800 millones, enfrenta una caída del 57.8 % en su resultado operativo acumulado.
La pérdida neta trimestral alcanzó mil 72 millones de euros, y el beneficio neto acumulado descendió 61.5 %, hasta los 3 mil 405 millones.
Esta situación refleja un contexto adverso para la industria automotriz europea, presionada por los costos de transición hacia la movilidad eléctrica y las políticas comerciales restrictivas.
En México, la planta de Volkswagen en Puebla ha resentido los efectos de esta coyuntura con varios paros técnicos recientes, incluyendo uno el martes pasado que afectó la producción de los modelos Jetta y Tiguan. Aunque los trabajadores recibirán su pago íntegro, persiste la incertidumbre entre los más de 7 mil 200 empleados de la planta.
La compañía ha implementado programas de retiro voluntario y ajustes operativos que, según trabajadores, han incrementado la carga laboral y evidenciado la creciente automatización.
La subutilización de ciertas áreas y los recortes han generado preocupación sobre la estabilidad del empleo en el sector automotriz local.
Expertos como Rafael Ortega, de la BUAP, advierten que las pérdidas de Volkswagen reflejan una tensión estructural entre la urgencia de la transición energética la capacidad de adaptación de las marcas tradicionales.
Los aranceles, sumados a la dependencia tecnológica, podrían impactar de forma indirecta la inversión y el empleo en México.


