Luis Paredes Moctezuma
Las ciudades son producto de la colaboración humana a lo largo de La Historia. Son la materialización de la cultura y motor del desarrollo en todos los campos del quehacer humano…
Son lugares de encuentro y aprendizaje… Atraen y retienen a personas talentosas cuya proximidad física permite el intercambio de ideas y la colaboración, dando cobijo a la innovación… La clave para una ciudad exitosa es atraer y retener talentos… de ahí surgen y se difunden ideas poderosas…
“Cuando la gente se congrega en una ciudad, se hace mucho más complicada para sus gobernantes que cuando se halla dispersa en una vasta extensión del territorio”.
El urbanismo, como arte político, suscita el vivir y convivir entre una amplia diversidad de vocaciones e intereses que en sus encuentros y discrepancias se potencian entre sí… se desarrollan talentos, se suplen carencias… La Ciudad es el estuche de la vida…
Los espacios educan… El Orden induce al respeto tanto al lugar como de la gente entre sí… facilita todas las actividades… y el cuidado de los lugares conlleva a su embellecimiento… Un ambiente caótico incitará a la ira, en tanto que La Belleza –como esplendor del Orden– impele a la realización del Acto Humano Perfecto…
Ninguna autoridad puede resolverlo todo… tampoco puede gobernar aplicando –o intentando aplicar– múltiples y complicados reglamentos que la gente no comprende ni asume… Proponer planes comprensibles que seduzcan a la comunidad le empoderarán… y el Poder es para poder…
La ciudad requiere autoridades capaces de imaginar un futuro esplendente y que puedan dar los pasos conducentes…


