Hervey Rivera
Antipolítica es un término de uso contemporáneo tanto en la academia como en debate público en medios.
Ibán Díaz Parra Romano y María Icon Silvina en el libro Antipolíticas. Neoliberalismo, realismo de izquierda y autonomismo en América Latina, 2018, Buenos Aires, Argentina, Ediciones Luxemburg, definen el concepto como “el proceso de vaciamiento del contenido político de las instituciones públicas y de la sociedad en su conjunto” (pág. 29).
Los autores la dividen en dos: blanda y dura. En la primera destacan “la empresarialización del Estado, la externalización de las funciones sociales a través de las ONG, la transformación de los procesos electorales en un espectáculo mediático y la judicialización de la política” (pág. 44).
En la segunda, la violencia es explícita y ocupa un papel fundamental.
En ambas, las estrategias llevan a un solo camino: la eliminación del adversario político que es visto como un enemigo al cual se debe aniquilar.
Por supuesto que la actividad política, en un contexto democrático, implica conflictos en diversos niveles y manifestaciones, pero la eliminación física o política, con la judicialización de la política, como el caso de Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil, quien fue encarcelado por casi dos años en Brasil, son claras estrategias antipolíticas en la actualidad.
En un artículo titulado ¿Qué es la antipolítica? del investigador uruguayo Marcos Hernández Carballido establece que los discursos de odio, tanto en el debate político como en las redes sociodigitales, son una muestra de la antipolítica.
“La difusión de discursos de odio
—muchas veces vinculados a los populismos de ultraderecha— desde el rol parlamentario constituye una actitud antipolítica, aunque se despliegue en el marco de una institución política democrática.
Estas estrategias emplean los recursos propios de la política en contra de la política; esto es, atentando contra el objetivo de favorecer la convivencia pacífica en el marco de sociedades plurales”.
El asalto al Capitolio de los Estados Unidos de América en Washington DC de partidarios del presidente Donald Trump el 6 de enero de 2021 con un lamentable saldo de seis muertos y la irrupción violenta de seguidores del presidente Jair Bolsonaro a las sedes de los tres poderes en Brasilia, Brasil, el 8 de enero de 2023, fueron dos hechos que se relacionan con expresiones de la antipolítica.


