Por: Maurice Geitani y Gunter Bahren @GeitaniMaurice y @BahrenGunter
Absolutamente nadie pensaba que el equipo dirigido por Michael Malone tendría la capacidad de quedarse con la serie, ya que los Clippers jugaron unos primeros cuatro juegos excelentes y tuvieron una ventaja de 3-1.
Para sorpresas… la NBA a sus aficionados. Los Nuggets, que comenzaron como el equipo perfilado a perder en la segunda ronda de los playoffs, jugaron un séptimo juego alucinante y borraron no solamente de la duela al equipo de Kawhi Leonard y Paul George, si no que les quitaron de las manos las finales que se estaban saboreando.
La quinteta de Denver escribió historia pura en el deporte ráfaga, ya que ningún otro equipo logró remontar 1-3 consecutivos en la historia de los playoffs.
Hace casi 11 años que no vemos a Denver llegar a la final de conferencia y precisamente ante Los Ángeles Lakers.
Y sí, la historia se repitió el viernes y sin importar lo sucedido, Denver demostró que se encuentra en ESTADO DE GRACIA, dando cátedra de que un plantel unido y sumamente motivado puede lograr cualquier cosa.
Un equipo que siempre remonta en el último cuarto de juego, regresa la esperanza y otorga un triunfo luminioso a todos sus seguidores. Hoy tendrán otro tanto sobre la duela para demostrar que son mas fuertes que nunca.
La quinteta de Denver no es un plantel con súper estrellas, pero es un “equipo” justamente. Los Ángeles Lakers destaca por lo costoso y cotizados de sus jugadores, pero queda claro que el baloncesto no es individualista, es un deporte en el que todos unidos logran el objetivo, claro ejemplo es la guía y desempeño de Jamal Murray, quien se ha convertido en el segundo jugador más joven en anotar 40 puntos en un séptimo partido en la ronda de los playoffs de la NBA, un star no tan cotizado, pero muy efectivo que muchas otros.
Murray, quien no solamente lucha en la duela, destaca por sus duras críticas a los que dudaron y menospreciaron a los Nuggets, dejándoles bien claro que es otra era para Denver y que merecen todo el respeto y confianza en que serán los próximos ganadores de la serie
Sin duda, creemos que las posibilidades de que sean campeones son más altas de lo esperado y, no solamente eso, nos deja como sus nuevos aficionados, esperando una alucinante final.
Solamente nos preocupa una cosa, que los árbitros sigan a favor y en apoyo de los múltiples y egocéntricos chantajes y súplicas de LeBron James, quien no solo controla a su equipo si no que pareciere que los árbitros le tienen miedo, regalándole faltas que finalmente se convierten en puntos y cambian el destino de un partido.
¿Ustedes qué piensan?



